Máquinas

1979



En su arte predomina la fábula: el hecho transformado en una historia de color y de infancia, no exento de moraleja. Los personajes son aviones, trenes, grúas, máquinas. Perfectamente antropomorfos, juegan a estar vivos y así, el avión asoma su cara burlona y asombrada desde el hangar, esperando tal vez, la hora del vuelo. La pala mecánica dulcifica su rígida línea y transgrede el límite, la frontera entre lo vivo y lo inanimado.
Mireya Folch