Jordi Boldó

Terrenal

2016-2018

A Esmeralda.

El territorio siempre ha estado ahí, pero no es hasta que ejercemos la voluntad de la mirada que podemos entender al paisaje como algo más que un simple lugar físico. Los científicos y los artistas (poetas y pintores principalmente) fueron los primeros en ahondar en el conocimiento de nuestro entorno. Ellos, con la razón y el sentimiento, nos hicieron comprender mejor la dimensión espacial, lo que generó, como no podía ser de otra manera, nuevas formas de ver el mundo. Hoy, la palabra paisaje se ha convertido en un concepto que abarca un amplísimo conjunto de ideas, sensaciones y sugerencias sobre el mundo exterior.

Es clara la influencia que el paisaje ejerce en la creación artística y nadie puede discutir su importancia en la historia de la pintura universal. Tradicionalmente, el paisajismo se ha ocupado de reproducir escenas de la naturaleza, pero hoy en día, es un género que rompe con todos los moldes de la representación convencional hasta convertirse en una forma de expresión mucho más abierta y analítica.

No es difícil advertir la dificultad que conlleva representar un paisaje. Esto se debe a que el objeto físico, por su lejanía y extensión y en términos estrictos, es imposible de abarcar. Quizá por ello, paisajismo y abstraccionismo sean dos formas tan cercanas de expresión. La abstracción se nos ofrece como una vía idónea para profundizar en el paisaje, y viceversa. JB